3 Roles necesarios para la empresa de éxito

Lo mires por donde lo mires, para que tu empresa funcione todo lo bien que esperas es necesario que en ella convivan 3 tipos distintos de personalidades o roles, que aplicados en las proporciones adecuadas son las que te darán el éxito.

Y es que si eres como la mayoría de los empresarios, tus jornadas laborales serán larguísimas, de 10 horas o más, y las tendrás ocupadas con un montón de diferentes tareas: irás a visitar a los clientes, negociarás con los proveedores, harás facturas, darás órdenes a tu personal, revisarás la contabilidad, irás a los bancos, etc.

Sin embargo, y aún haciendo tantas cosas y durante tantas horas cada día, la sensación que te queda es que avanzas muy despacio, si es que llegas a avanzar, y que los resultados que obtienes no se corresponden ni de lejos con el esfuerzo que aplicas.

Estoy seguro que incluso habrás llegado a replantearte que trabajar por cuenta ajena tampoco era tan malo. Porque al menos cuando salías de trabajar podías olvidarte de todo hasta el día siguiente.

Y es que, ya te diste cuenta que ser empresario no es lo que te imaginabas cuando planeabas montar tu empresa.

Nadie te contó lo que de verdad significa tener una empresa, y los que te lo llegaron a contar los percibiste tan exagerados que probablemente preferiste ignorar lo que te decían pensando que eso a ti no te iba a pasar.

Pero no te preocupes, que no eres el único que vive esa situación, y además es algo que tiene solución. Sólo es cuestión de verlo con otra mirada.

 

LOS 3 ROLES

Estoy casi seguro que la razón por la que te sientes así tiene mucho más que ver con los motivos que en su día te llevaron a montar tu empresa y con el tipo de rol o roles que cumples dentro de la misma, que con la falta de conocimientos sobre gestión empresarial.

Y es que según Michael Gerber, autor del best seller "El Mito del Emprendedor", cuya lectura te recomiendo, toda empresa ha de estar formada por 3 tipos de "personas" distintas: El Emprendedor, el Directivo y el Técnico.

MANTENERSE ORGANIZADO ES UNA DE LAS CLAVES DEL ÉXITO


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Así que a continuación vamos a ver qué papel desempeña cada uno de estos roles en la empresa y en cuál de ellos te ves tú más reflejado.

 

El Emprendedor

El emprendedor es el soñador que hay en cada uno de nosotros. Es ese que imagina el qué y el cómo, y lo visualiza como si ya estuviera hecho.

Este tipo de persona vive siempre en el futuro, pasando casi de puntillas por el presente y procurando olvidar que existe un pasado.

Es de esos que es capaz de ver una oportunidad de negocio en cualquier circunstancia por extraña o complicada que esta sea.

En definitiva, el emprendedor es quien tiene la idea de negocio, desarrolla el concepto global del mismo, marca las pautas principales y crea todo lo necesario para poder delegar todo el trabajo en el directivo.

Su fin a medio plazo es no tener que trabajar en la empresa como uno más. Lucha cada día para crecer y poder delegar cuantas más funciones mejor.

 

El Directivo

Es el pragmático de los 3. Y es el que planifica, da orden y predictibilidad a todo.

Si el emprendedor vive en el futuro, el directivo vive en el pasado. Si el emprendedor necesita control, el directivo lo que precisa es orden. Y donde el emprendedor requiere cambios, el directivo se esfuerza por mantener la posición.

El directivo es el que se encarga de dirigir al personal técnico y ejecutar paso a paso el plan creado por el emprendedor, preocupándose de que la dirección de la empresa sea la ideada y creando estrategias para ello.

Sin el directivo sería imposible que existiese negocio ni sociedad.

 

El Técnico

El técnico es el que hace las cosas. Su máxima es que si quieres que se hagan bien las cosas has de hacerlas tú mismo.

Si el emprendedor vive en el futuro y el directivo vive en el pasado, el técnico lo hace en el presente.

La máxima felicidad del técnico está en controlar el flujo de trabajo y poder trabajar, aunque eso sí, haciendo una sola cosa cada vez. Pues aunque es consciente que se pueden hacer varias cosas de manera simultánea, le parece una barbaridad.

El técnico suele desconfiar de manera sistemática del trabajo que ejecutan aquellos que trabajan para él, y opina que pensar es una pérdida de tiempo a no ser que afecte directamente a aquello que se esté haciendo.

En definitiva, el técnico es todas y cada una de las personas de una empresa que ejecutan los trabajos. Es decir: el administrativo, el conductor, el contable, el jardinero, el vendedor, el telefonista, etc.

El emprendedor construye una casa y antes de acabarla ya está empezando a planificar la siguiente. El directivo construye una casa para quedarse a vivir en ella para siempre. Y el técnico se pasa la vida montando y desmontando cosas en la casa.

 

CONCLUSIÓN

La estadística dice que la inmensa mayoría de las personas que inician una empresa lo hacen por los motivos equivocados, lo cual les lleva más pronto que tarde a acabar esclavizados por un auto-empleo muy tirano en lugar de tener un negocio.

Y es que piensan que por el simple hecho de ser expertos en la profesión que desempeñan, están habilitados para crear una empresa y tener éxito con ella.

Lo que les lleva a acabar dedicando la mayor parte de su tiempo en la empresa a ejercer las labores técnicas, dejando de lado las más estratégicas del negocio que son las verdaderamente importantes y las que pueden hacer crecer su empresa.

Aunque casi nunca piensan que este motivo sea el culpable de que su empresa no se convierta en lo que soñaron.

 

Por lo tanto, y ya para finalizar, si tu idea de lo que es ser un empresario está más cerca del rol del técnico, más te vale ir cambiándola radicalmente si quieres tener alguna posibilidad de lograr el éxito con tu empresa. A no ser que tu ideal de vida empresarial sea trabajar 10 horas al día todos los días de la semana.

 

El éxito de una empresa no lo marca necesariamente el beneficio que ésta obtenga, pues si éste no hace feliz al propietario, da igual cuánto genere.

 

Y hasta aquí el artículo de esta semana.

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Y si quieres que mantengamos una charla tú y yo para ver si te puedo ayudar a convertir tu empresa en el negocio que quieres, contacta conmigo aquí.

 

Hasta la próxima.

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