Qué habilidades perfeccionar para tener éxito como líder de tu empresa

Las normas no escritas para ser un empresario de éxito actual marcan que ya no vale con que seas sólo empresario. ¡Ahora tienes que ser un líder!.

Hace ya tiempo que los jefes dejaron de estar de moda y dieron paso a empresarios con una visión muy distinta de lo que es dirigir.

De ahí que el éxito de cualquier empresa, sea del sector que sea y del tamaño que tenga, depende en gran medida de cómo actúa su personal. Cómo se desenvuelve con las tareas que tenga asignadas y lo más importante, cómo trata al cliente final.

No hemos de olvidar que de alguna forma los trabajadores de una empresa son el reflejo de su dueño. De manera que si este es ordenado, sus trabajadores serán ordenados, y si es irrespetuoso, sus trabajadores también lo serán.

 

DIFERENCIAS ENTRE LO QUE ERA Y LO QUE SE DEBERÍA SER

Estoy convencido que tienes muy claras las diferencias entre un empresario-jefe y un empresario-líder, pero aún así te lo voy a refrescar:

Un empresario-jefe es aquel que utiliza su posición para obligar a un subordinado a realizar cualquier acción.

Un empresario-líder es aquel que mediante el respeto inspira a las personas a su cargo para que ejecuten las tareas asignadas.

Recordemos que hay 2 formas de realizar una tarea: con gusto u obligado. Y ya te puedes imaginar de cuál de las 2 acabaría siendo más efectiva y rentable para tu empresa.

 

MANTENERSE ORGANIZADO ES UNA DE LAS CLAVES DEL ÉXITO


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QUÉ IMPLICA SER UN LÍDER EN TU EMPRESA

Para empezar vamos a definir qué es ser un líder:

Un líder es aquella persona que actúa como guía o jefe de un grupo de personas dirigiéndolos hacia un objetivo común a base de influir en ellos.

O dicho de otra manera, un líder es aquel que logra que la gente a su cargo quiera hacer las cosas que tiene que hacer.

Así que teniendo esto en cuenta, se acabó aquello de esperar que tus empleados hagan lo que se les pida sólo porque se les paga por ello. Ahora tienes que influir en ellos a base de generar respeto y motivación para que hagan lo que tienen que hacer.

Si lo piensas detenidamente tampoco es tan difícil. Al fin y al cabo es algo que estarás acostumbrado a hacer con tu pareja, tus hijos e incluso tus amistades. Pues a veces tienes que ingeniártelas para que hagan lo que quieres que hagan, obviando la diferencia del sueldo, claro está.

Y quizá ahí es donde está la base del “problema”. Y es que desde siempre se ha esperado que un trabajador realice una tarea sólo porque es remunerado por ello. De hecho, no hace tanto tiempo que los empresarios parecían más amos de esclavos que dirigentes de empresas.

Además, los trabajadores de hoy ya no van a sus trabajos sólo a trabajar a cambio de un sueldo. Quieren sentirse respetados y que se valore su esfuerzo. En definitiva quieren sentirse queridos e importantes.

 

QUÉ HABILIDADES DEBES IMPLEMENTAR O PERFECCIONAR PARA LOGRAR TU ÉXITO COMO LÍDER

Después de lo leído hasta ahora queda más que claro que para un empresario hoy por hoy liderar es mucho más rentable que simplemente mandar.

Así que a continuación te voy a exponer las habilidades que yo considero que son las más importantes que debe desarrollar un empresario-líder para lograr sus objetivos.

 

Trata a tus empleados como personas y no como números

Demuéstrales que te importan y que valoras el esfuerzo que realizan por tu empresa. Trátalos como únicos que son.

Y no, no es necesario que conozcas el nombre de todo el mundo, sobre todo si diriges cientos de personas. Es más una cuestión de actitud, de cómo dices buenos días cuando llegas por la mañana.

Recuerda que hasta el trabajador que ocupa el puesto más bajo de tu empresa es una persona que siente y padece como el que más. Que tiene aspiraciones e ideas y que está mucho más cerca de los clientes finales de lo que puedas estar tú mismo.

 

Céntrate en el mañana

En una ocasión me dijeron:

Cada minuto que dedicas a mirar al ayer es un minuto que no has dedicado a mirar al mañana. Y además ya nunca podrás recuperarlo.

Si se han cometido errores dedícales el tiempo justo para aprender de ellos y así no volver a cometerlos.

Céntrate en tus objetivos y haz partícipes a tu equipo de los mismos. Ten en cuenta que si todos miráis a la vez en la misma dirección será mucho más fácil llegar.

 

Asume la responsabilidad aunque no sea tu culpa

Para ser respetado debe quedar claro que como máximo responsable de la empresa vas a asumir la responsabilidad de cualquier cosa que ocurra aunque no se tu culpa.

Porque puede que no hayas tenido nada que ver con lo ocurrido, pero sí que eres tú quien de alguna manera ha influido para obtener ese resultado. Al fin y al cabo se habrá hecho según las directrices que tú hayas marcado, o no habrás estado atento al 100% en el proceso, o te equivocarías al contratar al trabajador, o cualquier cosa que quieras imaginarte.

De poco te sirve echar la culpa a nadie de lo que ha pasado. Asúmelo, solucionalo y seguid avanzando.

 

Guía, dirige y coordina, pero no ordenes

Tienes que lograr que para que tus empleados realicen su labor no tengas que dar una orden. Porque si no es así es que algo estás haciendo mal.

Comunícales claramente para qué sirve aquello que han de hacer y busca el modo de hacerles entender la importancia que tiene que se realice correctamente.

 

Motiva, motiva y motiva

Técnicas de motivación hay tantas como tipos de trabajadores y objetivos existen. Y de lo que se trata es que descubras cuales de estas técnicas son las que mejor funcionan con cada uno de tus trabajadores.

Ten en cuenta que no siempre el dinero es lo que más motiva a una persona.

 

Comunica eficazmente

En una comunicación siempre hay 2 partes, un emisor y un receptor. Y si el receptor no entiende el mensaje hay que asumir que es el emisor quien no ha sabido trasladárselo.

Lo fácil es pensar que el receptor es poco “listo” si no entiende lo que se le ha dicho. Pero por regla general no es esa la razón, y si lo fuera aún así sería el emisor del mensaje quien ha errado a la hora de comunicar.

Valora la circunstancia y al receptor del mensaje y entonces decide cuál es el mejor modo de comunicar aquello que quieres. Porque errar al comunicar es asumir casi con toda seguridad un error, o como mínimo una pérdida de tiempo.

 

Empatiza

Ser capaz de ponerse en el lugar de otra persona es algo fundamental para tener éxito en las relaciones personales y cuando se trata de personas que de alguna manera dependen de ti más aún.

Escucha de una manera activa pues es el mejor modo en que podrás entender qué le ocurre. Recaba información, y antes de cualquier actuación ponte por unos momentos en la piel del otro e intenta ver el mundo con sus ojos. Te aseguro que esto es algo que te ayudará mucho.

 

Confía. Delega

La mejor manera de que un empleado se sienta valorado es demostrándole que confías en él. Y qué mejor forma de lograrlo que delegándole tareas.

Si has hecho bien tu trabajo, les has formado correctamente, les has hecho entender la importancia de la tarea y la has comunicado de la mejor manera, el resultado exitoso es más que probable.

 

Prepárate continuamente

No tienes que ser el más listo de la clase. El conocimiento especializado ya lo contratas. Pero no puedes permitirte el lujo de no entender qué es lo que te quieran transmitir.

Tu vida debe ser una continua auto-formación en todas las áreas que toque tu empresa y no sólo en las de producto.

De esta manera tus empleados te percibirán como una persona implicada con su empresa y ello les generará respeto por ti.

 

Forma continuamente y crea líderes

Igual de importante que formarte a ti mismo lo es que formes a tu personal. Es una carta ganadora siempre porque ellos se sienten valorados y tú los tienes mejor preparados para el día a día.

Y no menos importante es que dentro de las formaciones apuestes también por la creación de líderes en tu organización. Porque si creces llegará un momento en que tú sólo no podrás asumirlo todo y necesitarás gente igual de válida que tú, o incluso más, para ayudarte a manejar la nave.

 

Promueve el buen rollo

Exagerando un poco quizá, te diría que el fin es lograr que tus trabajadores estén deseando que lleguen las 8 de la mañana para empezar a trabajar. Y eso sólo se puede lograr si lo que se van a encontrar les gusta.

La armonía y el compañerismo favorecen que el día a día de la empresa sea más dulce. Y eso al final lo notan los clientes.

 

CONCLUSIÓN

La conclusión es que para tener una empresa exitosa de verdad gran parte de tu esfuerzo debe estar centrado en obtener la felicidad de tus trabajadores. Has de conseguir que se sientan valorados, seguros y confiados. Y si lo logras, el éxito de tu empresa será menos costoso.

Seguro que has escuchado alguna vez aquello de: “trata a tus empleados como quisieras que ellos tratasen a tus clientes”. Y es una realidad. Porque si un empleado se siente feliz en tu empresa, ten por seguro que hará todo lo que esté en su mano para a ésta le vaya bien y su estancia en la misma sea duradera.

Así que a partir de ahora tienes que levantarte cada mañana con la única intención de liderar a tu gente a fin de que sean ellos los que te lleven hacia tu éxito.

 

Y hasta aquí esta entrada. Si conoces algún modo mejor de lograr el éxito como líder o quieres hacer un comentario sobre lo que he escrito, no dudes en hacerlo a continuación.

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Hasta la próxima

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