Qué hacer después de un DAFO

¿Has hecho un DAFO de tu empresa y ahora te asalta la duda de qué tienes que hacer con él, si meterlo en un cajón, o quemarlo directamente? 

Porque en realidad, ese análisis por sí mismo, no te sirve para mucho más que no sea para hacerte aún más consciente de la realidad de tu negocio. Y bueno, para comprobar que seguramente la lista de debilidades es enorme en comparación con la de las fortalezas.

Pero bueno, Espérate antes de guardar o quemar nada, que en el artículo de hoy te voy a contar qué es lo que tienes que hacer con él.

 

 

En mi último artículo, te contaba qué es un DAFO y por qué 3 razones tenías que hacer uno de tu empresa, justo ahora, con la situación tan complicada que estamos viviendo.

Pero, además, te hice mención a que el DAFO es un análisis que no basta con hacerlo una vez y ya está, si no que, lo ideal es hacerlo cada cierto tiempo, o como mínimo, cuando fueses a afrontar cambios importantes o nuevos proyectos, ya que eso te ayudaría a tomar decisiones con mayor lógica y más eficiencia y rigor.

Y si eres como la mayoría de los empresarios, seguro que te habrás encontrado en la situación de que, después de haberte pegado un hartón de pensar y después escribir las debilidades, las amenazas, las fortalezas y las oportunidades que tiene tu empresa, no sabes qué es exactamente lo que tienes que hacer con ello, acabando habitualmente y, en el mejor de los casos, en el fondo de algún cajón de tu escritorio.

Porque por todos lados encuentras quien te cuenta la importancia que tiene hacer DAFO’s en tu empresa, pero casi nadie te cuenta qué es lo que tienes que hacer con ello después. Por lo que seguramente pienses que es una herramienta interesante pero incompleta, pues apenas te sirve para hacerte consciente de que, generalmente, las debilidades de tu negocio superan con mucho las del resto de cuadrantes.

Y tienes toda la razón. Un DAFO por sí solo sirve para más bien poco. Y por eso hoy, yo te voy a contar qué es lo que tienes que hacer con esas listas que has creado, para que te sirva para algo más que para llenar tu cajón de papeles.

Y lo que hay que hacer es un análisis CAME, que es el complemento natural del DAFO y te va a servir para ayudarte a poner en acción el plan estratégico más adecuado para lograr aquello que consideres que tienes que lograr según el resultado que hayas obtenido del DAFO. 

 

Qué es un análisis CAME

CAME es un acrónimo cuyas siglas significan Corregir, Afrontar, Mantener y Explotar

 

Y lo que viene a decir es que: las Debilidades que tengas has de Corregirlas para hacerlas desaparecer, minimizarlas, o simplemente para que dejen de afectarte negativamente.

Que las Amenazas que te acechan las Afrontes para esquivarlas o para evitar que se conviertan en debilidades.

Que las Fortalezas has de Mantenerlas y cuidarlas para evitar perderlas, persiguiendo el objetivo de tener cuantas más ventajas competitivas mejor.

Y que las Oportunidades has de ser capaz de Explotarlas para lograr el máximo de ellas e, incluso, para llegar a convertirlas en Fortalezas.

 

Cómo utilizar el análisis CAME

Con esto en la mente, es cuando ya puedes ponerte manos a la obra y, analizando el resultado del DAFO, elegir cuál es la mejor estrategia que debes seguir según lo que quieras o tengas que afrontar, debiendo ser siempre coherente con la estrategia general de tu empresa.

Y para ello cuentas con 4 opciones estratégicas distintas, que te ofrecerán distintos resultados dependiendo de las circunstancias en que se encuentre tu empresa en ese momento, la urgencia con la que quieras provocar el cambio o efecto y las prioridades que existan en función de la situación.

Estrategia Ofensiva

Una de estas estrategias es la Ofensiva, que lo que persigue principalmente es mejorar la situación que ya tengas, ya sea para incrementar la cuota de mercado, mejorar la situación financiera o la productividad por ejemplo. Y se centra en mantener, reforzar o explotar las fortalezas que tengas, a la vez que aprovechas las oportunidades que se te planteen. Siendo esta una estrategia ideal, si tu empresa cuenta con una propuesta diferenciadora muy clara y potente que la haga realmente buena en comparación con la competencia.

Estrategia Defensiva

Otra de las estrategias es la Defensiva, que lo que busca es evitar que empeore la situación que ya estés viviendo, como por ejemplo para dejar de perder cuota de mercado. Y en ella, predominan las acciones destinadas a afrontar las amenazas existentes, a la vez que mantienes las fortalezas. Siendo esta la estrategia ideal, si lo que buscas es mantener tu posición en el mercado, debiendo para ello estar bien consolidado y contar con grandes fortalezas que te posicionen privilegiadamente frente a tus competidores.

Estrategia de Reorientación

La siguiente estrategia es la de reorientación, y está recomendada si la situación es muy crítica y para sobrevivir tienes que cambiar radicalmente de rumbo o incluso de modelo de negocio. Y se centra en explotar las oportunidades que existan, a la vez que corriges las debilidades que hayan podido llevarte hasta esa situación, prescindiendo de las fortalezas que tengas para enfocarte en aprovechar las oportunidades que te puedan generar nuevas fortalezas.

Estrategia de Supervivencia

Y la última estrategia es la denominada de supervivencia, que tiene como propósito eliminar los aspectos negativos que puedan estar lastrando tu negocio. Siendo las acciones más habituales para ello, aquellas enfocadas a corregir las debilidades, a la vez que se afrontan las amenazas provocadas, principalmente, por la aparición en el mercado de nuevas empresas más adaptadas a las realidades de los clientes.

 

Conclusiones

Ahora que conoces cuáles son las estrategias que existen, ya no tienes excusa para ponerte manos a la obra y según la situación en que esté tu empresa y lo que quieras conseguir a corto, medio y largo plazo, elegir la que consideres más adecuada. 

Y ya está. No hay mucho más, pero tampoco menos. Y aunque probablemente te pueda parecer que esto es complicado de hacer, te aseguro que no lo es tanto. Y, aunque lo fuera, al fin y al cabo es tu empresa y seguro que quieres lo mejor para ella, así que es un trámite que tienes que pasar si quieres mejorar tu situación.

Por lo tanto, haz el DAFO a conciencia si aún no lo has hecho, y a continuación ponte con el CAME para determinar la estrategia más adecuada que tienes que seguir, haz la lista de acciones a realizar, calendariza el trabajo, define los objetivos, los responsables, los costes y las fechas topes y, por supuesto, los sistemas de medición de los resultados.

 

Y hasta aquí el artículo de hoy, el cual espero que te ayude mucho a mejorar la situación de tu empresa.

Si te ha gustado, déjame un comentario y cuéntame si ya utilizas esta herramienta y si con ella mejoras la situación de tu negocio.

Y también te pido que, si crees que esta información podría ayudar a más personas, me ayudes a hacérselo llegar compartiéndolo en tus redes sociales.

 

Hasta la próxima.

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