Cómo medir el nivel de felicidad de tus empleados

Cómo medir la felicidad de tus empleados

Hace unas semanas, te contaba cómo gracias a que tus empleados fueran felices, podías lograr mejorar los resultados de tu empresa. Y, además, te daba algunas pautas para que pudieras lograrlo.

Pero, la realidad es que, por muchas acciones que hagas para que tu gente sea feliz, si no mides su nivel de felicidad, no vas a poder incidir proactivamente en que lo consigan.

Por eso hoy te voy a contar cómo puedes medir la felicidad de tus trabajadores para que, aquello que vayas a poner en práctica para lograrlo, tenga mayor sentido y su impacto sea mayor.

 

 

La felicidad en el trabajo

Muchos han sido los investigadores que, a lo largo de la historia han tratado de definir exactamente en qué consiste la felicidad, de qué valores depende e, incluso, si realmente existe o es un concepto irreal e inalcanzable.

La cuestión es que, sea como sea, lo que sí es demostrable es la relación que existe entre la felicidad, entendida como optimismo o positivismo, y la productividad.

Y así lo han hecho, además, distintos expertos y entidades, que han presentado datos que dicen que un trabajador feliz es el doble de productivo, tiene hasta un 65% mayor energía y su vinculación con el trabajo es 2 veces mayor.

De hecho, el propio Instituto Nacional de Estadística ha publicado que el 59% de los empleados españoles sufre estrés en el trabajo y, prevé, que en este año 2020 la salud emocional va a ser el primer motivo de baja laboral.

Y lo que yo creo que nos dice todo esto es que, el que sepamos cuál es el nivel de felicidad de nuestros empleados, es algo que no podemos tomarnos a la ligera. 

Ya que, saberlo, nos permitirá poder fomentarla proactivamente para favorecerlos y, también, para evitar en la medida de lo posible, que entren a formar parte del 59% al que se refiere el INE.

Sin olvidar, por supuesto, que gracias a eso, podemos mejorar los resultados de nuestras empresas.

La cuestión es que, preguntándoles directamente que cómo se sienten a nivel de felicidad, que sería la forma más rápida de saberlo, podría llegar a resultar un poco violento. 

Además de que, con hacerlo una sola vez, no íbamos a obtener información suficiente como para que nos sirviera para algo.

Por lo tanto, lo que tendríamos que hacer es buscar otras técnicas que, además de que no fueran tan invasivas, nos aportasen información regular para que, con su análisis, pudiésemos tomar medidas de mejora.

 

Antes de medir ten presente que…

Técnicas de este tipo hay muchísimas. De hecho, te bastará con buscar en Google para que te aparezcan miles de resultados.

Pero pienso que, ya que estás aquí, puedes evitarte el tiempo de buscar por internet para elegir cuál es la mejor opción para ti, y basarte en las 3 opciones que te voy a presentar porque, además de que son las más utilizadas, yo también pienso que son las más eficaces y rápidas de implementar.

Pero, antes de exponerte estas opciones, e independientemente de cuál elijas al final, es importante que conozcas una serie de detalles que, a la hora de implementar una estrategia de este tipo, deberás tener en cuenta.

 

Debes obtener datos diarios

Lo primero de todo es que, para que esto te sirva para algo de verdad, los datos que te aporte deben ser diarios. 

Porque, si sólo los obtienes 1 vez al mes, una vez al trimestre o una vez al semestre, la información no va a ser muy realista. 

Entre otras cosas porque, los empleados suelen responder en función del estado de ánimo que tengan en el momento de la consulta o, como mucho del que tengan ese día.

Sin contar con que, casi con toda seguridad, esta estará más basada en circunstancias generalistas, como la remuneración o el horario de trabajo, que en motivos más concretos, que son los que de verdad te interesan más a ti.

 

Debes comunicar claramente para qué lo haces

Lo segundo que has de tener muy en cuenta, es que la comunicación, en lo que respecta a esta estrategia, ha de ser completamente nítida y transparente. 

Y dejar muy claro, en todo caso, para qué estás haciendo esto y qué es lo que pretendes conseguir con ello.

Porque, gracias a eso, vas a poder minimizar el posible miedo que tuvieran a las represalias y que, haría que muchos no fuesen del todo sinceros.

Pues, al fin y al cabo, no puedes olvidar que lo que les vas a pedir es que te digan cómo se sienten en el día a día, con respecto a su trabajo, las relaciones con los demás y también las relaciones con la propia empresa.

Y eso es algo que puede que, a algunas personas, les haga sentirse incómodos. Sobre todo si no se sienten seguros en su puesto de trabajo porque, por ejemplo, pudieran llevar poco tiempo en la empresa o, su responsable directo fuera más estricto de lo normal.

 

Debes analizar los datos periódicamente

Y lo último que has de tener muy presente es que, si no mides y analizas periódicamente los datos que resulten, de poco te habrá servido el esfuerzo y los datos obtenidos.

 

3 opciones para medir el nivel de felicidad de los empleados

Ahora que sabes qué es lo más importante que has de tener presente para implementar este tipo de estrategia, voy a presentarte las 3 opciones que yo considero que son las más interesantes que podrías utilizar para que, si es tu decisión, puedas implementar alguna de ellas. 

 

Opción 1: Encuestas diarias

Y, la primera, y que seguramente es la más utilizada a nivel general, es la de realizar encuestas diarias.

Que lo más normal es que se envíen unos minutos antes de finalizar la jornada a través de email o WhatsApp.

Y en ellas, se suelen incluir 3 o 4 preguntas como máximo, de este estilo:

  1. ¿Cómo te sentías hoy al llegar al trabajo?
  2. ¿Cómo te sientes en este momento?, o ¿en qué estado de ánimo estás ahora que sales del trabajo?
  3. ¿Qué nivel de satisfacción general tienes del día?, o ¿cuánto te ha complacido el trabajo que has hecho hoy?
  4. Da una breve explicación de por qué has dado esta última respuesta.

 

Para crear estas encuestas, puedes hacerlo muy fácilmente utilizando cualquier aplicación de formularios, como Google Form o Typeform que, además de que son muy fáciles de configurar, te darán una imagen más cuidada y profesional y, además, te generarán los datos de manera automática y así solo tendrás que analizarlos.

Lo ideal, en cualquier caso es que, tanto en esta técnica, como en cualquier otra, la encuesta pueda ser respondida de manera muy fácil y rápida, para que no les de pereza hacerla. 

Y por eso, a excepción de la última pregunta, que requiere de un mínimo de explicación, las demás deberían poder responderse con un simple click. Al estilo de una valoración del 1 al 5, o de emojis que reflejen estados de ánimo. 

Y, lo suyo, además, es que las encuestas no sean anónimas para que, en caso de que observes alguna circunstancia negativa puntual, con algún empleado en concreto, puedas resolverla de inmediato.

Pero, si por las circunstancias de tu empresa, esto no fuera posible o lo considerases negativo, hazlas anónimas. Porque, al final, eres tú quien decide.

 

Opción 2: Pelotas y cubetas

La siguiente técnica que también me parece muy interesante para este menester, es la de utilizar pelotas y cubetas.

Que es más simple y divertida, y consiste en que, cada empleado tenga una pelotita personalizada o identificada con su nombre y, en la puerta de salida del trabajo, dispongas una serie de cubetas con los distintos estados de ánimo, entre las que deberán elegir para depositarla.

Este sistema que, como te digo, es más entretenido, tiene, además a favor, la originalidad y la simpleza.

Sin embargo, tiene en contra que, no podrías conocer el motivo del por qué se sienten así.

Que, para analizar los datos, estos se deberían picar manualmente.

Y que, a no ser que las cubetas impidieran ver su interior, no existiría privacidad y todos podrían conocer el estado de ánimo de todos. 

Aunque también podría ser que esa fuera tu idea.

 

Opción 3: Dispositivos en lugares estratégicos

Y, la tercera y última opción que te voy a presentar, es la más tecnológica y cara de implementar, y consiste en colocar dispositivos de registro, del estilo de tablets, en puntos estratégicos de las instalaciones de la empresa, como los que habrás visto en los aeropuertos o en El Corte Inglés.

Solo que, en lugar de medir la satisfacción de los clientes, lo que se va a medir es la felicidad de tus empleados.

Esta opción, aunque es estupenda, te da, al igual que la anterior, una información muy débil. 

Aunque si tienes muchísimos empleados podrías distribuir los equipos por departamentos o niveles de la empresa y, en función de los datos resultantes, realizar otro tipo de acciones más concretas y dirigidas a ellos en específico.

 

La estrategia ha de tener un por qué

Una vez repasadas las 3 opciones y, antes de que te decantes por cualquiera de ellas, lo primero que deberías hacer es decidir qué es exactamente lo que querrías conseguir con esta estrategia.

Porque, según lo que quieras, te vendrá mejor una opción u otra.

Ya que, no es lo mismo que busques conocer a grandes rasgos, cuál es el nivel de satisfacción de tus empleados, que entonces te bastaría con la segunda o la tercera opción.

Que el que quieras descubrir por qué determinado empleado está más o menos feliz dependiendo del día de la semana que sea.

O que un equipo en conjunto, sea más feliz que otro, aun estando en el mismo departamento de la empresa.

Y, del mismo modo, tampoco es lo mismo querer trabajar para aumentar el nivel de felicidad, que querer hacerlo para descubrir por qué sus niveles son tan bajos.  

Que, entonces, necesitas aplicar una opción más completa, como la primera.

Pero, lo que sí has de hacer, independientemente de la opción que elijas y de lo que sea que estés buscando es, después de analizar los datos resultantes, reunirte con los responsables del personal, o si no los tienes, hacerlo tú mismo, e intentar determinar a qué se deben estos.

Y, según la conclusión a la que hayas llegado, marcar los objetivos de mejora y crear el plan más adecuado para conseguirlos.

Y, también, realizar reuniones periódicas con cada uno de los empleados, para intentar descubrir, si las respuestas que están dando son acordes a lo que verbalizan.

 

Conclusión

Ya para ir finalizando, simplemente decirte que medir la felicidad de los empleados no es una estrategia que sirva sólo a las grandes multinacionales o las empresas más grandes. 

Sino que, también sirven para aquellas empresas más pequeñas, aunque sólo tengan 3 o 4 empleados.

Siendo indistinto que estén todos en la misma oficina, o que estén repartidos por el mundo. 

Porque, en definitiva, de lo que se trata es de que tú como dueño de tu empresa, independientemente del tamaño que esta tenga, logres empoderar y mejorar la productividad de todo el personal que la conforme.

Siendo lo ideal que lo hagas del modo más agradable para todos, para así lograr que el nivel de satisfacción sea el más alto.

Y, para ello, te ayudará recordar que, al final, tus clientes no son los que compran los productos o servicios que comercializa tu empresa. Sino que, tus verdaderos clientes son tus propios empleados.

Y, si consigues que estos estén felices, estate seguro que ellos se encargarán de trasladarlo a los compradores finales.

Así que, toma ya la decisión de implantar medidores de felicidad en tu empresa, y ya verás cómo, gracias a conocer sus niveles de satisfacción, serás capaz de implantar acciones de mejora que redundará en mejores resultados de tu negocio.

 

Y hasta aquí este artículo, que espero que te haya gustado. Y, si es así y crees que podría interesar a otras personas, échame una mano a hacérselo llegar compartiéndolo en tus redes sociales.

Y te invito a que me dejes un comentario y me cuentes si tú utilizas estrategias para medir la felicidad de tus empleados y qué resultados obtienes.

 

Hasta la próxima.

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2 respuestas

  1. Muy interesante el artículo. La felicidad de los empleados es muy importante, igual que la del empresario con el proyecto y el equipo para que también lo transmita a sus empleados: todos han de remar juntos y con ilusión en la misma dirección. La pregunta es: ¿Crees que los empleados serían sinceros en esas encuestas o «pelotitas» ya que no son anónimas? En ocasiones pueden pensar que la sinceridad puede acarrearles problemas con la empresa…

    1. Hola Sonia, muy buena pregunta!!

      Pues mira, yo creo que hay de todo. Están los que serán sinceros siempre y los que, por cualquier razón, no les apetecerá serlo tanto. Sin embargo, si se hace un control diario y un seguimiento proactivo de la táctica, al final se detectaría.
      Porque, al fin y al cabo, nadie es feliz o infeliz al mismo nivel el 100% de los días. Y menos, si tenemos en cuenta que no se debe medir el nivel de felicidad sólo para con la empresa, sino que, también, con respecto al trabajo que realizan, los compañeros, los jefes, los clientes, etc.

      Y, si se deja muy claro el para qué se hace y esto va dirigido a la mejora, el «miedo» a que acarree problemas debería minimizarse.

      Aunque sí es cierto que, cuando tienes muy pocos empleados y ser el trato muy cercano, estas tácticas pueden ser más «incómodas», tanto para el empresario como para el empleado. Pero es que, los empresarios nos pasamos la vida tan ensimismados en nuestras cosas, que muchas veces no nos damos cuenta ni de lo más obvio, y damos por sentado cosas basadas sólo en lo que nosotros creemos y no en la realidad.

      Y justo por eso es tan importante hacerlo también cuando la empresa es muy pequeña. Aunque, no cabe duda de que, al existir un trato tan cercano, la sensación de «ridiculez» puede ser mayúscula y, por eso, la elección de la táctica esté al mismo nivel de importancia que la propia aplicación. Debiendo, quizá, hacerlo de una forma más directa y sin mencionar necesariamente la palabra felicidad que, por regla general, la aplicamos más a nivel personal que al trabajo.

      Si tienes más dudas o reflexiones, estaré encantado de respondértelas.

      Un saludo y muchas gracias por tu comentario.

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