Cómo dedicarte sólo a hacer lo más importante

Cómo hacer sólo lo más importante, es el estandarte que enarbolan aquellos que son más productivos. Es lo que les hace distintos.

Te voy a dar una cuantas pautas para que sepas diferenciar lo que es importante de lo que solo es urgente y qué es lo que has de hacer para que te dediques a lo que de verdad importa.

Trabajar sobre lo importante requiere de disciplina y de asumir una serie de hábitos que nos ayudarán a lograr los resultados más óptimos.

Yo soy de la opinión que de pequeñitos deberían de enseñarnos no a diferenciar entre lo importante y lo urgente, pero sí que hacer que nuestra mente se decantase por lo que importa y dejase para después lo que sólo es urgente.

Porque lograr el éxito es mucho más fácil si dedicas el tiempo a lo que más te ayuda a conseguirlo. Y qué duda cabe que con seguridad eso será lo importante.

¿Tienes claro qué es urgente y qué es importante?

Definición de URGENTE

Urgente es la necesidad que se tiene de realizar cualquier acción para no termine suponiendo un problema.

Es una circunstancia determinada principalmente por la necesidad, y que está ligada directamente al tiempo, en concreto a una fecha tope. Y se determina la urgencia en función de la fecha tope, el esfuerzo necesario y el tiempo inevitable para su ejecución.

Existen 2 tipos de urgencias:

  • Las imprevistas, que se escapan a tu control.
  • Y las causadas por tu propia desidia.

Definición de IMPORTANTE

Importante es aquella acción que proporcionará un beneficio determinado al ser ejecutada.

Es una circunstancia determinada por la conveniencia o el interés y está asociada directamente al resultado. Siendo este más importante cuanto mayor es el beneficio que se obtiene. Y si de lo que hablamos es de objetivos, estas serán más o menos importantes según cuánto te acercan a los mismos.

El error de confundir URGENCIA con IMPORTANCIA

En nuestra sociedad cometemos con mucha asiduidad el error de cometer estos términos. Pues definimos como importante cualquier cosa que sea urgente. Cuando la realidad es que la urgencia no determina la importancia.

Una tarea se convierte en urgente, cuando por no haberle prestado la correspondiente atención, debemos correr para que no se convierta en un problema.

Confundir estos conceptos se puede convertir en una preocupación cuando por culpa de ello vives en un bucle continuo de urgencias.

están tan pendiente de que las urgencias no se conviertan en problemas, que dejas de prestar atención a lo que de verdad importa, corriendo el riesgo de que esto se convierta también en una urgencia.

Vivir así es lo que coloquialmente denominamos como «trabajar de bombero», que te pasas la vida apagando fuegos y no tienes tiempo de prevenirlos.

Si este es el estilo de vida que estás viviendo y quieres cambiarlo, sigue leyendo.

Haz que otro haga lo urgente y tú ocúpate de lo importante

Hacer lo que de verdad importa es sólo una cuestión de decidirlo. Has de tomar la determinación de que vas a hacer sólo lo que te lleva hacia tus objetivos.

Al fin y al cabo, la productividad no es más que un estilo de vida. Una cuestión de elegir.

Para tomar el control y poder decidir, necesitas poner en práctica continua estas 5 máximas:

  1. Tener muy claro qué es lo importante y qué no lo es.
  2. Querer hacerlo. Evitar la desidia.
  3. Planificar
  4. Crear protocolos que determinen cómo se deben solucionar las urgencias.
  5. Delegar eficazmente.

1- Tener muy claro qué es lo importante y qué no lo es

Has de tener unos objetivos muy claramente definidos, porque sino, tomar decisiones acertadas será muy difícil.

Define unos objetivos claros y específicos.

2- Querer hacerlo. Evitar la desidia

Si los objetivos marcados no te motivan, será muy fácil que caigas en la desidia y acabes trabajando apagando fuegos.

Por el contrario, si encuentras motivos suficientes para lograr tus objetivos, serás capaz de tomar decisiones acertadas que te llevarán al éxito.

Recuerda que las personas actuamos principalmente por 2 motivos: El miedo o el placer.

Algunos miedos que hacen que nos movamos pueden ser:

  • Miedo al dolor físico
  • Miedo a quedarnos sin trabajo
  • Miedo a perder
  • Miedo a la ruina

Algunos placeres que hacen que actuemos pueden ser:

  • Placer por ganar
  • Placer por tener algo en concreto
  • Placer por el reconocimiento social
  • Placer por disfrutar experiencias

Encuentra la motivación que necesitas para lograr tus objetivos

3- Planificar

Planificar es el corazón de este sistema, porque saber qué es lo más importante y tener la motivación para hacerlo no suele ser suficiente.

Hay que determinar claramente cómo se ha de lograr, qué recursos van a ser los necesarios y cuando hay que ejecutar cada una de las tareas.

Dedica el tiempo necesario a la planificación pues si lo haces correctamente, rara vez planificarás urgencias.

4- Crear protocolos que determinen cómo han de solucionarse las urgencias

Tener unos objetivos motivantes te predisponen necesariamente a su logro. Y esto sin duda facilita que te dediques casi en exclusiva a las tareas importantes.

Sin embargo, existen una serie de urgencias procedentes de imprevistos, que se escapan a tu control, pero que requieren atención. (Por ejemplo, la baja de un empleado, la rotura de stock de un proveedor, la avería de un vehículo, etc…)

Para evitar tener que dedicar demasiado tiempo a solucionar estos imprevistos, que si bien no son muy habituales sí que ocurren, el sistema que debes seguir es el de tener creados unos protocolos de actuación para que tu gente sepa cómo ha de actuar ante estas situaciones.

Esto no significa que tú debas ser un dios capaz de prever absolutamente todas las posibilidades de imprevistos. Pero sí es necesario que seas lo suficientemente previsor como para que la atención que hayas de prestar sea la mínima posible.
Como mucho, para dirigir el procedimiento, dar el visto bueno y controlar el resultado.

Involucra activamente a tu personal para que sean capaces de solucionar los imprevistos ellos solos

5- Delega eficazmente

Esta es en sí una de las tareas más importantes que has de realizar.

Debes elegir con sabiduría las personas más adecuadas para la ejecución de los trabajos que te llevarán a tus objetivos. Y también es importante que realices periódicamente el seguimiento de los avances.

No voy a decir que sea la tarea más importante. Pero sin ella, lograr el éxito se te tornará más difícil.

¡Delega!

Conclusión

Para resumir, insisto en mi opinión de que dedicarte a la ejecución de las tareas más importantes para ser productivo, no es nada fácil.
Pero si de verdad quieres, lo lograrás.

La otra opción ya sabes que es pasarte la vida apagando fuegos.
Elige bien tus objetivos. Se proactivo en su consecución. Planifica para el éxito. Cúbrete las espaldas dando a tu gente herramientas. Y delega con sabiduría.

Si sigues estas pautas, te aseguro grandes éxitos. Pero sobre todo, te garantizo que disfrutarás del poder llegar a tu casa cada día, con la seguridad de haber avanzado y de que tienes el control.
Si crees que esta información podría ayudar a más gente, échame una mano a hacérselo llegar compartiéndolo en tus redes sociales

Si quieres opinar o hacer algún comentario, hazlo más abajo, no te cortes.

Hasta la próxima.

Si te ha gustado, ¡compártelo!

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

Deja un comentario

¡Suscríbete si quieres recibir más contenido como este en tu email!

¿Quieres saber cómo marcar objetivos que se cumplan?

Descárgate la GUÍA PARA MARCAR OBJETIVOS y aprende paso a paso cómo marcarlos y cómo crear el plan de ejecución necesario, para que conseguir aquello que te propongas sea más fácil.

Abrir chat
Powered by