Lo que necesita tu empresa para mantenerse en el tiempo

Las bases del negocio

Si tienes la sensación de que tu empresa marcha como un tren por fuera de los raíles.

Que trabajas mucho en ella pero que aún así no crece en la misma proporción que el esfuerzo que estás realizando

O que te cuesta visualizar el crecimiento de tu negocio porque te da la sensación de que este es muy endeble.

Déjame decirte que el problema quizá esté en que los cimientos de tu empresa no están bien definidos, están incompletos, o directamente, que nunca los has creado.

Y si quieres saber cuáles son las bases que has de crear en tu empresa para que esta se mantenga en el tiempo, sigue leyendo o mira el vídeo y lo sabrás.

 

 

Si quieres que tu empresa se mantenga, crea unos sólidos cimientos

Muchos empresarios, sin saber por qué, tienen la sensación de que a su empresa le falta algo. No saben el qué, pero lo notan.

Es como si sintieran que la empresa está apoyada sobre una pila de naipes que al más mínimo soplo de aire, se pudiera desmoronar. 

Sin embargo, son incapaces de solucionarlo porque es que, ni siquiera saben dónde buscar el problema.

Y entonces, lo más normal es que acaben echando la culpa de ello a la falta de formación del personal que tienen contratado, o a la propia falta de personal.

Pero lo que más habitualmente suele ocurrir es que, cuando crean sus empresas, lo hacen basándose principalmente en el producto o servicio que van a comercializar, y pasan por alto todos los demás pilares que necesitan.

Sin embargo, si quieres que tu empresa obtenga los mejores resultados y crezca, es imprescindible que la dotes de unas sólidas bases que le den orden y firmeza.

Porque, gracias a ello podrá ofrecer un mejor servicio a los clientes, una mayor seguridad a empleados y proveedores, y mucha tranquilidad a ti.

 

Los pilares de los cimientos

Y para ello, lo primero de todo que necesitas, es tener muy claro por qué y para qué trabaja la empresa y en qué se basa para hacerlo.

 

Define la Misión, la Visión y Valores

O dicho con otras palabras, que has de tener una Misión, una Visión y unos Valores.

Donde la Misión es la que determina por qué se hace lo que se hace, y es la que permite que haya una razón de peso para marcar los objetivos.

Y sirve básicamente para dar personalidad y cultura organizacional a la empresa y, también, para distinguirla de otras similares.

Y lo ideal es que esta sea lo más simple, corta y clara que puedas. Y que diga en muy pocas palabras, a qué se dedica la empresa de manera que cualquiera que la lea lo entienda a la primera.

En cuanto a la Visión Comercial, es la que determina para qué es para lo que lucha la empresa. 

Es decir, cuál es el objetivo a largo plazo que se marca. 

Y es preferible tener una mala visión que no tenerla, básicamente porque es el punto clave del negocio. 

Porque sin visión, no existe negocio.

Y por último, los Valores son los que determinan en base a qué se han a cumplir la Misión y la Visión que hayas marcado.

 

Crea un organigrama

Lo siguiente que necesitas, y que normalmente muy pocos empresarios suelen hacer, es tener un organigrama que dote de estructura organizativa a tu empresa. 

Que te sirve básicamente para tener una representación gráfica de las áreas que integran o integrarán tu empresa, así como las líneas de dirección y las funciones y relaciones de los distintos puestos. 

Y con el que te será mucho más fácil distribuir las tareas y responsabilidades a realizar, y también definir mejor los objetivos, tanto a nivel general de la empresa, como a nivel específico por departamento.

 

Diferencia lo que vendes de lo que comercializas

Lo siguiente que necesitas, es definir muy claramente qué es lo que vendes. Porque es bastante habitual que se confunda lo que se vende con lo que se comercializa. Y te aseguro que no tiene nada que ver.

Y para que lo entiendas más fácilmente, te voy a poner como ejemplo la empresa Rolex. 

Que cuando pregunto a qué se dedica, la respuesta que más normalmente me dan, es la de que vende relojes. Cuando la realidad es que eso no es lo que vende, sino que es lo que comercializa y lo que en verdad vende es estatus.

Porque cualquiera que quiera comprarse un reloj para saber la hora, podría perfectamente comprarse un Festina o un Swatch o cualquier otra marca que, por muchísimo menos de lo que vale un Rolex te da la hora exactamente igual. 

Pero el que se gasta 5000€ en un reloj, no está buscando saber la hora, sino que lo que está buscando es que se sepa que tiene un estatus económico alto. -Por mucho que puedan poner como excusa que lo hacen porque la calidad de los materiales es excelente-.

Ya que, por ese dinero bien podrían permitirse cambiar de reloj cada año durante toda su vida, sin tener que prestar atención a si es de mejor o peor calidad.

 

Define el cliente objetivo ideal

Lo siguiente que has de hacer, es definir lo más detallada y claramente que puedas, quién es el cliente objetivo al que te diriges. Es decir, quién es la persona o empresa a la que mejor puedes ayudar con lo que vendes y que, además, más contenta va a estar de comprarte.

Y para dar respuesta al típico comentario de que lo que vendes se lo puedes vender a cualquiera, voy a basarme en el mismo ejemplo de antes, para que así comprendas la importancia que esto tiene.

Porque si tú vendes relojes que valen 5000€, lo más normal es que un trabajador de clase media o baja no va a poder comprárselo. 

Por lo que realizar esfuerzos comerciales en zonas en las que vivan aquellos que no pueden pagarlo, no tendría demasiado sentido por el alto coste en tiempo y en dinero que supondría.

Siendo más lógico enfocarte en aquellas otras zonas en las que mayoritariamente se muevan los que sí pueden comprarlo.

Que aunque esto no significa que alguien con menor estatus financiero no pueda comprarlo, la verdad es que sería bastante raro.

 

Investiga a la competencia

Otro pilar al que muchos empresarios tampoco prestan demasiada atención es a la competencia, cuando lo cierto es que hay que tenerla muy presente siempre y no solo por los clientes que te quitan, sino que, sobretodo, por saber cuál es el motivo por el que te los quita.

Y es que, a los competidores tienes que conocerlos tan bien como conoces tu propia empresa, porque solo así vas a poder mejorar tu propuesta y luchar con las armas más adecuadas.

Por lo que te animo a que los investigues y les hagas seguimiento constante.

 

Define una propuesta diferenciadora potente

Y esto nos lleva a otros de los puntos más importantes, que es el de que has de crear una propuesta diferenciadora lo suficientemente potente como para que los clientes prefieran comprarte a ti, en lugar de a cualquier otro competidor. 

Porque si no la tienes, el único modo que tienes para competir es a base de bajar los precios. 

Y esa es una estrategia muy arriesgada porque, entre otras cosas, siempre es posible que aparezca un competidor más fuerte que tú y que pueda rebajar los precios aún más, quedándote entonces sin ningún argumento de peso para que los clientes te elijan a ti.

 

Define una identidad corporativa

Por otro lado, también has de crear una identidad corporativa para que tu empresa sea representada adecuadamente y reconocida por el mercado. 

Y esto no consiste sólo en la creación de un logotipo, por muy bueno que este sea.

Sino que, además, has de hacer que allí donde vaya a ser representada la empresa, se siga siempre la misma línea en cuanto a estilo visual, pero también, en cuanto a la forma de comunicar.

 

Define la estrategia de crecimiento

Otra importante base que necesitas, es la de determinar cuál va a ser la estrategia de crecimiento que va a seguir la empresa, pues eso te facilitará la labor a la hora de tomar decisiones. 

Ya que no es lo mismo luchar para que en un futuro puedas agrandar las instalaciones, que hacerlo para franquiciar el negocio.

 

Marca objetivos y crea un plan de acción

Y por último, lo que necesitas es tener unos objetivos claros y realistas, que han de estar puestos por escrito y para los que has de crear un plan de acción coherente que te ayude a conseguir lo que te hayas propuesto.

Porque sin ellos, da igual cómo de bien implantadas tengas todas las bases, porque nunca llegarás a donde quieras, y si lo consigues, nunca sabrás que has llegado.

 

Conclusiones

Y ya está, esto es básicamente lo que necesitas para que tu empresa cuente con unos cimientos bien sólidos que la faciliten funcionar bien, crecer y mantenerse en el tiempo.

Que aunque el tenerlos no te exime de fracasar, al menos sí lo complica un poco. 

Y gracias a ellos lograrás, como mínimo, el orden y la tranquilidad que necesitas para actuar de un modo mucho más seguro y a tomar decisiones basadas en algo de verdadero peso.

Así que revisa todos los cimientos de tu empresa y actualízalos o créalos si no los tienes. Porque cuanto antes lo hagas, antes podrás ser tú quien empuje en lugar de ir a rastras.

 

Si te ha gustado este artículo y te parece que podría ser interesante para otras personas, compártelo en tus redes sociales.

Por otro lado, te invito a que me dejes un comentario y me cuentes qué piensas tú de la importancia de tener unos buenos cimientos que soporten tu empresa.

Hasta la próxima

Si te ha gustado, ¡compártelo!

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

La Escuela de Negocios Perfectos ha abierto sus puertas

¡Aprovéchate de la promoción de lanzamiento!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Suscríbete si quieres recibir más contenido como este en tu email!

Accede a tu cuenta

250_NegroMenta_Logo Negocios Perfectos

Aprende a delegar eficazmente

Introduce tu nombre y tu correo para acceder a la lección GRATUITA

¿Te vas porque no tienes tiempo?

Mejorar como empresario te va a llevar apenas unos minutos

Échale un vistazo a la lección gratuita para aprender a delegar y libérate para mejorar tu capacitación, para descansar, o…

¡para lo que quieras!

¡Quiero apuntarme al taller!

¿Quieres saber cómo marcar objetivos que se cumplan?

Descárgate la GUÍA PARA MARCAR OBJETIVOS y aprende paso a paso cómo marcarlos y cómo crear el plan de ejecución necesario, para que conseguir aquello que te propongas sea más fácil.