Comsultor, mentor, o coach

¿Qué es mejor contratar…un consultor, un mentor, o un coach?

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¿Nunca te has preguntado si te interesaría más contratar un consultor, un mentor o un coach?

Supongo que sí, como la inmensa mayoría de los empresarios.

Y del mismo modo, supongo que tú también tendrás dudas.

Porque aunque últimamente se escucha mucho hablar de ellos, no siempre se tiene claro qué es lo que hace cada uno.

Así que, si quieres saberlo, sigue leyendo, porque te lo cuento.

 

 

El problema de no saber cómo solucionar los problemas

Ya te he comentado muchas veces, que el motivo principal por el que las empresas cierran, es la falta de capacitación del empresario.

Especialmente, en lo referente a la gestión propia del negocio.

Y si nos fijásemos en aquellos que han fracasado, nos encontramos principalmente con 3 tipos de empresarios:

  • Por un lado están aquellos que no saben que necesitan ayuda, y creen que lo que están viviendo es lo normal.
  • También están los que saben que necesitan ayuda, pero no la buscan porque no saben ni dónde, ni cómo encontrarla.
  • Y por último, están los que también saben que necesitan ayuda y además saben dónde y cómo encontrarla, pero que están tan inmersos y ocupados en el día a día del negocio, que no tienen tiempo para ello.

 

La cuestión es que muchos de los empresarios que tienen problemas y no saben cómo solucionarlos, ni tampoco cómo encontrar ayuda, suelen dirigirse a su gestor.

Básicamente, porque piensan que como se pasa el día trabajando con empresarios va a poder mostrarle la luz al final del túnel.

Pero esto sería como dar por sentado que porque la recepcionista de un hospital trata a diario con médicos, va a saber algo de medicina.

Y si tú también lo has hecho alguna vez, seguramente habrás tenido sensación de insatisfacción.

O, incluso, de pensar que ni siquiera sabes exponer tu problema, porque no han sido capaces de ayudarte.

Pero es que, lo que pasa, es que estos profesionales, de lo que saben mucho es de nóminas, contabilidades e impuestos.

Pero eso no les habilita para saber sobre gestión o estrategia de un negocio.

 

Las diferencias entre consultor, mentor y coach

Para que sepas si te conviene más contratar un consultor, un mentor, o un coach, lo primero que necesitas es saber a qué se dedica cada uno.

Porque en caso contrario, es más que probable que contrates a quien no necesitas.

Y aunque seguramente te ayudaría, también es casi seguro que no solventarías al 100% tu problema.

 

El consultor

Tanto si está especializado en algo en concreto, como si lo es a nivel general, su trabajo consiste básicamente en HACER.

Es decir, que a un consultor tú le expones cuál es el problema que tienes y él se encargará de todo lo necesario para solucionarlo:

  • Identificará el problema, si es que no estuviera claro del todo.
  • Buscará el origen del mismo
  • Analizará y buscará las distintas soluciones
  • Te las presentará para que elijas cuál es la que más te interesa llevar a cabo.

 

Además de esto, lo habitual es que sea él mismo quien se encargue de implantar la solución elegida.

O, como mínimo, de apoyarte y hacerlo contigo, si es que así lo requieres, implicándose en el negocio casi como si formara parte de él.

Para que así le sea más fácil entender las circunstancias y que conseguirlo sea más fácil, rápido y duradero.

 

El Mentor

Son personas, que tomando como base su propia experiencia, su trabajo consiste en ACONSEJARTE.

Es decir, que un mentor es aquel que ya ha pasado por donde tú estás pasando, o por donde seguro vas a tener que pasar.

Y lo que hace básicamente, es intentar conocer a fondo tu situación y lo que necesitas, para darte ideas, consejos y soluciones.

Además, por supuesto, de darte el paso a paso a seguir para solventar el problema en cuestión.

O para alcanzar el objetivo que te hayas marcado.

De manera que el mentor se convierte en ese guía que te acompaña en un tramo del camino y al que le podrás hacer esas preguntas que no sabes a quién hacer.

Y, también, al que le podrás comentar cualquier tema relacionado con tu empresa o problema

Porque puedes estar seguro de que te va a entender perfectamente, ya que él ya lo ha vivido.

Y justo por eso, podrá darte instrucciones precisas de lo que has hacer y cómo has de hacerlo.

Y a diferencia del consultor, en el caso del mentor quien realiza el trabajo eres tú, y no él. 

Es decir, que como te he dicho, él te aconsejará, te dará su visión y también te dará el paso a paso a seguir.

Pero su trabajo se detiene ahí, porque deberás ser tú quien lo implemente.

Aunque eso sí, estará a tu lado para revisar y analizar lo que estés haciendo, y redirigirte si es que fuera necesario.

 

El Coach

Con respecto a los coach, a lo que se dedican principalmente, es a ACOMPAÑARTE para ayudarte.

Para que sea cual sea el problema que debas solventar seas capaz de llegar a la solución por ti mismo.

O sea, que su trabajo no va a consistir en ningún caso en hacer, enseñarte, o decirte lo que tienes que hacer.

Sino que más bien, lo que hará es, a base de plantearte las preguntas adecuadas, que seas tú mismo quien encuentres las soluciones que necesitas para cada caso en concreto.

Y a diferencia de los consultores o los mentores, los coach no es necesario que tengan conocimientos o experiencia empresarial.

Ni tampoco, en nada que tenga que ver con tu tipo de negocio, o con el sector en el que estés.

Ya que, como te digo, ellos en ningún caso te van a dar consejos u opiniones.

Y si lo hicieran, más te valdría cancelar el contrato cuanto antes, porque esa no es su función. 

Ellos se han formado para estar a tu lado y conocer herramientas muy poderosas con las que ayudarte a que soluciones por ti mismo.

Aunque has de tener en cuenta que justo por esa forma de trabajar su rol no está diseñado para resolver problemas inmediatos.

 

Cómo actuar con un consultor, un mentor o un coach

A la conclusión que podemos llegar entonces, es que:

Un consultor es aquel al que tú le dices cuál es el problema que tienes, y él te lo soluciona.

El mentor es aquel que te aconsejará sobre cuál sería el modo más rápido y productivo de que lo soluciones tú mismo.

Pero permaneciendo a tu lado para ayudarte y reorientarte si fuera necesario.

Y el coach es quien te podrá ayudar a que encuentres la solución por ti mismo.

 

Un símil para que lo entiendas mejor

De todas formas, y aunque estoy seguro de que ya tienes claras cuáles son las diferencias entre ellos y qué tipo de profesional deberías contratar.

Creo que no está de más que te lo haga aún más visible a través de un símil con una tarea típica de un pequeño empresario.

Como lo es la de tener que contratar a un nuevo empleado.

 

De manera que si para esta tarea decidieras contratar a un consultor, lo que le dirías es que tienes un problema de falta de personal.

Y entonces él se encargaría, entre otras cosas de:

  • Analizar la situación
  • Determinar el perfil más adecuado.
  • Hacer la selección
  • Formarlo

 

Y, en definitiva, cualquier cosa necesaria para que su incorporación fuera rápida, fácil y con mayores probabilidades de éxito.

 

En cambio, si optases por contratar a un mentor, lo que este haría es:

  • Ayudarte a analizar la situación
  • Decirte cómo crear el perfil del puesto
  • Enseñarte en qué fijarte en el currículum
  • Explicarte el mejor modo de hacer las entrevistas
  • Cómo hacer la bienvenida o la formación
  • Darte los pros y contras de los distintos métodos de selección
  • Aconsejarte sobre condiciones económicas
  • Y un largo etc.

 

Además, en todo momento permanecería a tu lado mientras lo haces para guiarte y que todo salga bien.

 

Y si optaras por un coach para solucionar esta situación, lo que tendrías es a alguien que te preguntaría cosas como:

  • Por qué crees que te falta personal?
  • Qué tipo de persona necesitas para el puesto?
  • O qué pasaría si no lo contratases?

 

Y, también, por ejemplo, qué otras formas se te ocurren para cubrir la vacante que dices tener.

 

A quién contratar según tus necesidades

En definitiva, y según todo lo que te he contado, creo que está claro que si tienes identificado el problema y, además, quieres que te lo solucionen, necesitas un consultor.

Si lo que quieres es un guía que te de los pasos a seguir para solventarlo, necesitas un mentor.

Y si lo que buscas es ayuda para encontrar el problema por ti mismo, deberías buscar un coach

Aunque también, podrías mirarlo desde otro prisma, como por ejemplo, el de la urgencia.

Pues seguramente un consultor será más rápido en la solución del problema, que lo que pudiera ser un mentor o un coach.

Sin embargo, si lo que quieres es no solo solucionar el problema, sino también aprender cómo solucionar otros parecidos.

Entonces deberías decantarte más por un mentor, que además de darte el paso a paso, va a estar a tu lado mientras lo solventas. 

Y si lo que quieres es ser tú quien encuentre y ejecute todo lo que haga falta para solucionarlo.

Pues tu opción más clara es un coach.

Porque aunque seguramente este será el más lento de los 3, al menos tienes la satisfacción de que lo has hecho todo por ti mismo.

 

Conclusiones

Al final, todo va a depender de la situación en la que estés, tus capacidades como empresario, y la prisa que tengas por solucionarlo. 

Porque ya te digo yo que sólo en el precio no te deberías de basar.

Pues la mayoría de las veces, ni el más caro será necesariamente el que más te pueda ayudar, ni el más barato tiene porqué ser la peor opción.

Y es que en lo que a esto respecta, lo cierto es que no es nada fácil juzgar cuánto sabe el profesional al que te dirijas.

Sobre todo si tiene que ver con el día a día del negocio y no con un área específica y concreta.

Por eso yo siempre aconsejo que cuando se necesite buscar un profesional de este tipo, se hable con varios y se pida tantos presupuestos como se crea oportuno.

Al igual que se haría ante la necesidad de contratar cualquier tipo de servicio para tu empresa.

Que a veces parece que da apuro pedir precios y condiciones a los que nos dedicamos a esto.

Cuando al fin y al cabo ofrecemos un servicio más que necesario y estamos deseando contarte cómo podemos ayudarte y por qué somos mejor opción que la competencia.

 

Por eso, antes de despedirme, y aprovechando que estoy hablando de esto.

Quisiera decirte que si estás en ese punto en el que tu empresa no avanza como esperas y te gustaría saber cómo puedo ayudarte, no dudes en contactarme.

Solicita una reunión conmigo, totalmente gratis y sin ningún tipo de compromiso por tu parte.

Para que me cuentes qué necesitas y, también, para que me preguntes cualquier cosa que se te ocurra.

Para que te ayude a determinar si yo soy la persona más adecuada para que lo soluciones.

 

Si crees que este contenido podría resultar interesante para otras personas, échame una mano a hacérselo llegar compartiéndolo en tus redes sociales.

Y te invito a que me dejes un comentario y me cuentes si alguna vez has contratado algún  profesional como los mencionados y si acertaste o no en la elección.

 

Hasta la próxima.

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